La Central del Reino, que se puso en funcionamiento en el año 1910, estaba ubicada entre la Central de Trenor y el río. Dado que el salto de agua de que disponía era de escasa caída, (12 metros), aprovechaba para su funcionamiento las aguas provinentes del barranco Alcay, del molino de la fuente, de la borrera de Botella y de la fábrica de hilaturas del Chileno, que le llegaban a través de un pequeño túnel. En previsión de falta de caudal, lo que ocurría con cierta frecuencia, sobre todo en verano, contaba la Central con un motor auxiliar de gasógeno, que ayudaba en la obtención de la energía eléctrica requerida. Disponía de vivienda para la familia que se ocupaba de su mantenimiento, siendo habitada incluso cuando la central dejó de funcionar, a finales de la década de los años 30.
Características técnicas.
- Dos grupos idénticos, de 80 kw/hora cada uno, que trabajaban alternativamente.
- 750 revoluciones/minuto.
- Salida de 5000 voltios, con un frecuencia de 50 períodos/segundo.
- Dos grupos idénticos, de 80 kw/hora cada uno, que trabajaban alternativamente.
- 750 revoluciones/minuto.
- Salida de 5000 voltios, con un frecuencia de 50 períodos/segundo.
La corriente producida se acoplaba con la de la Central del Salto de Chella, en funcionamiento desde un año antes, 1909.
La Central forma parte del conjunto de fábricas que se instalaron en las proximidades de nuestro pueblo para la obtención energía eléctrica, utilizando el agua como fuerza motriz. Completan el conjunto la Fábrica del Salto, la Fábrica del Reino y la Fábrica de Colomer. Durante el tiempo en que estuvo en funcionamiento, esta central fue explotada por la empresas LUTE, ELECTRICISTA ENGUERINA, VOLTA y GRAU PENADÉS.
Construida en el año 1891, disponía de una vivienda y la central propiamente dicha, todo en un mismo edificio. Después de la guerra civil, funcionó también como puesto-retén de la Guardia Civil. Sirviéndose de un salto de agua de 44 metros se ponían en funcionamiento dos grupos diferenciados:
- un grupo de 250 Kw/h.
- un segundo grupo de 122 kw/h.
El equipo funcionaba a 755 rev/min., y la corriente de salida era de 6.000 voltios, que se elevaba posteriormente hasta 11.000 voltios para su acoplamiento a la red. El primer grupo nunca llegó a desarrollar un pleno rendimiento por insuficiencia de caudal de agua, siempre supeditado a los sobrantes de riego, como era norma habitual en todas las centrales mencionadas. En este sentido, y como curiosidad, cabe mencionar la figura del sequiero, cuya misión, encomendada por la propia fábrica, era controlar el riego para ir canalizando las aguas sobrantes hasta las instalaciones de la misma.
En 1954 las instalaciones fueron adquiridas por José María Grau Penadés para su uso particular de suministro eléctrico a las industrias textiles y harineras de su propiedad, en Canals. Grau Penadés introdujo reformas en la Central, que consistieron en lo siguiente:
- Se eliminó el grupo mayor (de 250 kw/h.).
- Se dotó al segundo grupo (de 122 kw/h.) de nueva turbina para menor caudal, y se aprovechó el alternador cambiando el bobinado del mismo para conseguir un salida de 220 voltios, que transformaría también en 11.000 voltios.
- Se instaló un sistema que permitía enlazar esta Central con la de Estubeny, también propiedad de Grau Penadés.
Construida en el año 1891, disponía de una vivienda y la central propiamente dicha, todo en un mismo edificio. Después de la guerra civil, funcionó también como puesto-retén de la Guardia Civil. Sirviéndose de un salto de agua de 44 metros se ponían en funcionamiento dos grupos diferenciados:
- un grupo de 250 Kw/h.
- un segundo grupo de 122 kw/h.
El equipo funcionaba a 755 rev/min., y la corriente de salida era de 6.000 voltios, que se elevaba posteriormente hasta 11.000 voltios para su acoplamiento a la red. El primer grupo nunca llegó a desarrollar un pleno rendimiento por insuficiencia de caudal de agua, siempre supeditado a los sobrantes de riego, como era norma habitual en todas las centrales mencionadas. En este sentido, y como curiosidad, cabe mencionar la figura del sequiero, cuya misión, encomendada por la propia fábrica, era controlar el riego para ir canalizando las aguas sobrantes hasta las instalaciones de la misma.
En 1954 las instalaciones fueron adquiridas por José María Grau Penadés para su uso particular de suministro eléctrico a las industrias textiles y harineras de su propiedad, en Canals. Grau Penadés introdujo reformas en la Central, que consistieron en lo siguiente:
- Se eliminó el grupo mayor (de 250 kw/h.).
- Se dotó al segundo grupo (de 122 kw/h.) de nueva turbina para menor caudal, y se aprovechó el alternador cambiando el bobinado del mismo para conseguir un salida de 220 voltios, que transformaría también en 11.000 voltios.
- Se instaló un sistema que permitía enlazar esta Central con la de Estubeny, también propiedad de Grau Penadés.
